Día Perfecto

Ayer podría haber sido el día perfecto. De hecho creo que lo fue. Me desperté demasiado positivo, con una alegría que para nada concuerda con mis mañanas. Puse música buena onda mientras me duchaba. Leí el diario con esperanzas de que todo cambie. Unté la manteca lentamente, como en un comercial. Miré las tostadas con cariño. No, no les hablé como en alguna época hizo Graciela Alfano. Una vieja hinchapelotas me habló en el subte y no quise pelearla, dejé que hablara, subí la música y le asentía, como si supiera de qué hablaba, para que no se sienta mal.

Llegué a la oficina y no había nadie. Me provoca un placer terrible llegar primero. No de forro ascético, sino que me molesta entrar y saludar. Empezaron a caer lentamente, con signos de haberle dado largo y tendido al alter office al que van los jueves, y nadie saludaba, pues si llego primero tardan en percatarse que esa cosa con cara de orto detrás del monitor soy yo y además les cuesta un huevo hablar coherentemente hasta el mediodía. Lo cual me da el doble de placer: como se que no soy adolescente, me hago cargo, y no hago cosas de adolescente. (Cosa de la cual quizá tenga que retractarme). No como ellos.

Notición N°1: el asno con tetas que se sienta en frente mío (se llama Daniela, pero mis amigos la conocen como la Burra) no apareció en toda la mañana, hasta que dio aviso de falta por vaya uno a saber que trivial tema familiar (todo el tiempo tiene dramas familiares dignos de talk show) (ya ampliaremos). O sea: nadie a quién mirar mal en todo el día. Nadie para hacer el esfuerzo de no escuchar. Perfecto. El resto de la manada variopinta que tiene nuestra oficina un viernes no habla directamente.

Notición N°2: encontraron una rata (apuesto que era una inofensiva laucha) en el boliche gay del 9no. Ante sendo escándalo que se armo, inevitablemente tuvieron que ordenar fumigación y etc. Dijo el tipo de seguridad que el volumen de los gritos agudos que salían de ese lugar eran como “¿vistes cuando las mina’ van a ver a luiss miguel? Bueno pibe, una cosa así… como molessssto ¿vistess?”) Lo cual implicó: nos retiramos todos pasado el mediodía.

Salí tan temprano que la calle me descolocó. Me sentí dentro de “El Capital” de Marx. Alienadísimo. Ni sabía que hacer con esa exquisita cantidad de horas de ocio. Lo primero que supuse es que debía almorzar en casa y demás que son muy poco interesantes. Cuando llego a casa, abro el correo para ver si había novedades de la pobre laucha y de ella no se sabía nada (¡pobre!) Si supimos de alguién tan pequeñito como la laucha:

De: F******* G***** F***** (ay… sí, ese doble apellido… mmmh)
Para: Juan José Torlo
Asunto: 🙂
Estimado Sr. Juanjo:
¿Cómo dice que le va? Yo aquí me ando, entre por menores (y algunos mayores) de la vida académica. Bah, tengo un parcial y estoy hasta las pelotas. Por eso ayer ni aparecí a la noche. Te mando mail porque hablar por teléfono me hincha las pelotas. Y los mensajitos de texto, bueno, otra hinchapelotez. Habría que  volver al siglo XIX y dejarnos de joder con tanta cosa para comunicarse, ¿no?. Me fui al carajo.
Te escribo por lo siguiente. Hoy a la noche se supone tengo un cumpleaños. No será tan top como las degustaciones y eventos a los que van con Inés, pero supongo que zafará. Si tenés ganas avisale a Inés (para ganar seguridad) o a quién quieras y nos cruzamos ahí. Y después vemos qué sale.
Claro que, si tenés una propuesta más seductora, espero ansioso la respuesta a este mail.

Saludos cordiales,
F.

No daré vueltas. Mi respuesta fue clara y concisa: “Odio los cumpleaños, sobre todo de gente que no conozco. Pero a vos no te odio, sino todo lo contrario. Así que, si querés, te espero en mi casa a cenar comida china que el Sr. Lai Lai cocinará EXCLUSIVAMENTE para nosotros, sillón con vista a un menú à la carte de buenas pelis (hoy mucho clásico de las años 50) y buen vino. Fijate.”

¿No estuve bien? Tan bien, que ahora disfruto como habla por teléfono con su madre y le miente. Y le dice que se quedó a dormir en la casa de un amigo. Y que el cumple estuvo (con mirada cómplice) BUE-NI-SI-MO.

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9 Respuestas a “Día Perfecto

  1. mmmhumm…. a lo bruno, el pianista super gay amigo de la chiqui legrand! interesante plannn… todos pasamos por el momento de mentirles a nuestras madres con supuestas dormidas en la casa de tal o cual amigooo…. que poder de hacerse las boludas que tienen las madres con esas cosas….. bueno y que onda? cuenteeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee

  2. me alegra saber que todo estuvo BUE-NI-SI-MO, pero que hay de la investigación?, queremos saber mas.

  3. Creo que mañana será día de resúmenes. Entre semana surgieron algunas cosillas que aportan claramente a la investigación.

    Y así es el trabajo de campo muchachxs… leeento.

  4. JAJAJA disfrute el trabajo de campo.

    De todos modos creo que no toda tipificación tiene que surgir de encuentros íntimos, o como dicen en la tele “de garchar”.

    Así que no se me ponga vago.

  5. sí, agus. le mentías a tus padres diciendo que te quedabas a dormir en mi casa…
    AMIIIIGOOOOOOOOOOOOOSSS.
    en fin, me alegro que el niño pez mire cine de los cincuenta, porque hay que ponerle garra…

  6. Me alegro por tu día perfecto, es lindo!!!! besos.

  7. Jajajaja, y a mi me hiciste cagar de risa con el tuyo!
    Sale blogroll dale!?

    Unamos potencias, crezcamos como hermanos, humillemos al resto.

    Te amo

  8. la palabra humillar es tentadora como un mcflurry….

    HECHO!

  9. El mejor de los relatos tuyos que leí hasta ahora.

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