El Puto Extranjero

Ayer estaba caminando por Palermo (fuimos a merendar a mi lugar favorito con Santino) y veía que poco extrajero anda por esos lares. Antes Palermo era una especie de tourist-village, repleta de idiomas. Era una especie de torre de Babel, amasada hacia los costados, en la cual se coincidía a través de un inglés exagerado, ese inglés que se habla “porque estuve en niua ioaark” (New York) (o el viejo Nueva Shork… no?). El tema es que hoy día, o al menos en esas horas que ando paseando por Palermo, los extranjeros ya no son lo que eran antes, diría mi abuela. No son hormigas con cámaras digitales, gafas de leer y blondas cabelleras. Son parte del paisaje, tal vez, y están ahí. Es como si vinieran incluidos con las mesitas minúsculas que ponen los restós en la vereda.

Y pensaba en los putos extranjeros. El puto extranjero es todo un personaje. Porque no todos caen por lo mismo (claro, como un cualquier lugar del mundo). Así que, en esta nueva tipificación, haremos (como siempre) una sub categorización:

  • El PE que viene por trabajo
  • El PE que simula venir por trabajo
  • El PE que viene de vacaciones
  • El PE que viene de vacaciones…gay.

El primero usualmente ronda los cuarenta años. Trajeado, ronda por restos de Puerto Madero o Palermo, con distinción y clase. Con cara de “soy extranjero, curtime porque estoy lleno de moneda extranjera”. Se aloja, preferentemente, en algún hotel friendly. Deja posteos en cuarenta sitios de levante para dejar en claro que va a estar “in Buenos Aires looking for fun”. Y por supuesto, el fin de semana cae en el boliche más pedorro de Buenos Aires porque el conserje idiota del hotel, que no tiene la más remota idea de la movida gay, le dijo que cierto boliche con nombre de continente “se re pone… is beri gud!”.

La sub categoría de este también es aquel que se instala pacíficamente, sabiendo que Buenos Aires es un buen lugar en el mundo para vivir y decide insertarse en el mercado laboral argento. Porque es conciente que la buena vida, ya sea en dólares o en pesos, cuesta. Bruno, por ejemplo, entra justo ahí.

El segundo no se sabe exactamente qué diantres hace acá. Es un bacán que no expresa necesidad alguna de trabajo. Entonce siembra la duda. Y ante demasiada pregunta acusa que está “resolviendo algunos negocios”. Entonces aquel puto que quiere salvarse como lo han hecho nuestras afamadas botineras, se le cuelga del cuello pensando que se lo va a llevar por el mundo en plan de living la vida loca. Mi sospecha: son narcotraficantes o agentes secretos de la CIA.

El tercero es un gay cool. Relajado. Sabe que en Buenos Aires pueden robarle hasta la ropa interior (caminando por la calle o gozando de sus más bajos instintos en una cama). Así y todo anda con el sol en la cara. Usa unas franciscanas dignas de ser incineradas, camisas que bien podrían servir de disfraz hawaiano y gafas de colores estridentes que llaman la atención. En general no se preocupan por nada. Solo si algún argentino les juega al novio y el pobre extranjero llora por la fecha de vuelta.

El cuarto es el infierno hecho turista. Viene con una imagen en la cabeza: HOMOSEXUALES EN SUNGA BAILANDO SUDADOS. El turismo gay está focalizado en excursiones tristísimas en las cuales hasta el obelisco se transforma en un falo admirablemente viril, salidas guiadas por la movida gay nocturna (parecen una colonia de vacaciones… da la sensación que los pobre muchachos hasta piden permiso para ir al baño) hasta que se hinchan las pelotas y arrancan solos. Y ahí agarrate. Salen en búsqueda de trofeos que despierten en su cama de hotel. Cualquier tugurio es el paraíso, mientras haya torsos fibrosos que griten “EAT ME!”.

Archívese, hospédese, diviértase… (y en algún que otro caso) depórtese.

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10 Respuestas a “El Puto Extranjero

  1. mi amor, me encantó, y no solo estas hablando de gays, fijate que la mayoria de los turistas extranjeros que caen a nuestro pais, encajan dentro de lo que decis. el que a mi personalemnte me desagrada es el ultimo, el llamativo, colorinche y griton. el que recorre campos, playas y ciudades haciendo ver a diez cuadras que procede de yankilandia, con un aspecto ridiculo. Besos, amor, cada dia escribis mejor.

  2. jajajajajjja me mató el último jajajajaajja agarrate CAtalina!!!!!!! sos muy chévere chico. Abrazos.

  3. “Looking for fun!” frase celebre…. de mejor ni nombrarlas! Saludos

  4. Agustín sos un berreta, ya se de qué hablas!

    Está todo el mundo muy callado…. mmmmhh…

  5. Hablo como conserje de hotel “no idiota” que soy, yo les soy honesto,” miren… esto es un antro, esto zafa, esto ni idea, yo nooooo voy a boliches gay, vayan a la plop, no sé, ¿les doy un gay map?”.

    Yo tengo muy poca noche, o carezco de ella, se podría decir.

    Sigo leyendo…

  6. Me entrevistaron para el Axel, salí corriendo… Una de las mucamas de acá trabajó ahi, dice que se encontró gente cogiendo en cada lugar… Tengo detalles jajajajaa (con los horarios de mierda que tenemos no tenemos vida, así que vivimos del chusmerío ajeno).

  7. QUÉ CUEN TE! QUÉ CUEN TE!

  8. Coooonssste que vos lo pediste eh… En nuestro hotel tenés un banner que colgás de la puerta que dice, limpie mi habitación o no me moleste.

    En el Axel tenés algo parecido y otro que tiene una D….
    – ¿Una d?
    – De diversión.
    – ¿Cómo?
    – Básicamente cuando ponen eso implica fiesta…
    – Ah, orgía…
    – Eso.

    Dice que cuando vino Dinarama, en la habitación de sus coristas (sí, se alojó ahi) llegaron a entrar 14 personas, y las habitaciones del Axel son minúsculas.

    Encontró gente cogiendo en…
    – Armarios.
    – El armario de servidores.
    – El cuartito del spa.
    – En un sucucho del spa…

    Y bueh… La típica, mucho viejo comiéndose pendejos, a mi en la entrevista me preguntaron qué era la discreción para mi, me dió mucho miedo.

    Te comento que solo contratan lokas… Los que llaman a mi hotel cuando están overbook parecen los del call que vos contás, todas pitufos pasivas jajaja.

  9. AHJAJAJAJAJAJAJAJAJAAAA

    morí!… te juro. (Me tenté).

  10. Lo peor de todo es que no dije nada más que la verdad, el Axel es un cojinche… Y esas piletas, no sé, deben ser agua mezcla con… ¿Cómo decirlo de forma poco guasa? “Fluídos”.

    Ewwww…

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