Dos pasos atrás…

Es cierto que las situaciones límites siempre me han excitado. Mas allá de la seguridad que proporcionan los buenos tiempos el hecho de estar en la frontera de la nada me lleva a preguntarme qué es lo que viene. Y si es bueno.
Estos últimos días han sido de constante cambio. Y a su vez me han llevado a un constante aburrimiento. Luego de pasar años internado en el set de filmación yanqui en el que se había convertido mi noviazgo, abro la puerta y me encuentro con… eso. Con un pobre discurso acerca de detalles casi imperceptibles terminé caminando por la ciudad sabiéndome libre. Raramente libre. Me habían puesto un sopapo en la cara y sabía que algo nuevo iba a empezar.
Que mi relación amorosa no era la panacea, estaba claro hacía un par de meses. Pero uno en eso es necio. Y en lugar de solucionar las cosas de ante mano deja pasar el tiempo, esperando el milagroso cambio. Creyendo que una persona puede alcanzar la más hermosa adultez de repente. Y que va a estar todo bien, que las promesas dejarán de ser promesas y que las vacas serán aladas. No es en vano que tanta gente utilice esa frase que dicta “lo dice de la boca para afuera”. Cuando a una persona la sostienen en una placenta de boludeces es raro que la misma quiera salirse de allí. ¿Para qué practicar lo que parece un aborto al mundo real?… mas bien conviene esperar al tardío parto natural sin fecha programada y que se revienten aquellos que estuvieron gestando un mundo de posibilidades a su alrededor.
Sí, enojo es la palabra. Verbo, sustantivo y adjetivo del recuerdo que me encadena al niño endogámico que decidí gestar. Me enojo de solo pensar en el tiempo que pasé disfrazándome de Lacan e intentando hacer abstracciones de la más pobre de las existencias, en lugar de apelar a la sencillez y decir las cosas como son.
Pensé mil veces en relatar cronológicamente nuestra historia. Y dejarla plasmada en letras como la más bella de las novelas. Pero, casualmente, no tuvo nada de bella ni de novela. Fue una simple ilusión de construcción y una firme y real deconstrucción. No creo ser quien pueda juzgar sus actos honorablemente, pero de repente me di cuenta de todo el esfuerzo que hice durante tanto tiempo por dar seguridad, por intentar rasgar la estúpida perfección y demostrarle al mundo cual diferente éramos. ¡Mierda! No éramos diferentes a nadie. Nos retroalimentamos de nuestra propia luz. Claro que yo elegí cegarme con la misma sin darme cuenta, mientras vos te dejaste seducir por las luces de neón y los burdos entretenimientos que la gran ciudad ofrece. No puedo culparte, por supuesto, cualquier niño se desvive por un nuevo juguete. El problema está cuando pasan los años y el niño no quiere dejar los juguetes. Pero entiendo que ya no es mi problema. Mi problema es dejar de creerme el padre coraje y cortar con el patriarcado que, de manera estúpida, decidí montar alrededor de nuestro vínculo.
Pero puedo asegurar que me fue imposible separarme de ese personaje. Era de vital importancia. De no estar poniendo límites, de no estar dando consejos, de no tener el biberón tibio a tiempo, hubiese sido imposible sostenernos durante tanto tiempo. Por supuesto que hubo momentos de equidad, pero no en el plano en el que era necesario. Y la felicidad es algo tan inalcanzable, que sería muy inocente de mi parte rotular el centenar de momentos placenteros como felices. Pudo haber sido algo parecido a la felicidad, pero no como se le parece en las grandes historias de amor del cine. Los arquetipos cinematográficos siempre me sedujeron, pero el mundo funciona tan diferente a como se ve en pantalla. Total que nosotros terminamos siendo la versión subdesarrollada de “Lo que el viento se llevó”. O una bonita copia de “Mi nombre es Sam”. Por supuesto que me permito el lugar de la bella e inteligente Lucy. Y no solo por haber estado lleno de buenas e inocentes intenciones. Y porque me guste ver el color rojo en las pinturas.
Y si hay algo que no puedo dejar de hacer es pensar. Escuché varias manifestaciones de su parte en mi contra por ser demasiado analítico. En realidad me pregunto qué tiene eso de malo, si al fin y al cabo siempre a ha sido mi carta de presentación. Y mi tarjeta de invitación para entrar a su vida (quién diría que pasados los años iba a tener que obtener una colorida tarjeta infantil para volver a hacerlo, pero como estamos hablando de mi retirada es en vano discurrir sobre eso). Cierto es que cuando uno se da cuenta que su vida en el mundo real pende de un hilo y vienen a decírtelo, es molesto. Pero ¡vamos!, que lo mío siempre fue de corazón y con la mejor de las intenciones. Creí estar dando esa palmada en la espalda que, sin palabra alguna, ofrece confianza y los mejores deseos para con los tiempos venideros ¿Cómo puede eso enojar a alguien? Reconozco mi poca sinceridad respecto a ciertas cuestiones en las que siempre debí ser más voraz. Pero creo que en ese caso hubiese desatado aún más a la “fiera”. Vuelvo. No es que me crea la reencarnación de Hegel, pero siendo autocrítico (y un poquito ególatra, que nunca viene mal) debo reconocerme bastante crítico con el panorama que me rodea. “Autoreconocimento” ese es el tema. Hasta que punto uno reconoce sus virtudes y sus defectos. Y sobre todo sus limitaciones, lo cual no es ni virtuoso ni defectuoso, solo las líneas que dictan hasta donde uno puede llegar. Sin descartar posibles superaciones (metamorfosis de la vida, los vínculos y demás que, redundantemente, se engloban en la primera) que lleven a sorpresas y satisfacciones. Insisto en eso de ver más allá de lo aparente. Y tanta insistencia me llevó a ser persona no grata en tu Círculo de Grandes No Pensantes del Siglo XXI. Lo que te enamoró ahora te hace odiarme. Inexplicable. Pero, como todo el mundo, uno muta con el tiempo. Algunos más otros menos. Y resuelve sus problemas. La pequeña cuestión es cuando, en principio, no son detectados (por más que tengas un estadio repleto de psicólogos con banderas y pancartas llenas de diagnósticos) estos problemas. En segundo lugar cuando se los niega. Si hay algo que me pone incordioso es el estado de negación que adquieren ciertas personas. Y por último esas desganadas pocas ganas de modificar el lugar en el que se encuentra el (supuesto) interesado en cuestión y de resolver esos problemas de fondo que resultan de manera tan triste en la superficie.
Entonces veo el reciente pasado concluido. Enganchado a mis pies, pero a costa de patadas irá quedando entre las hojas de mis viejos cuadernos. Realmente ya no hay nada que me ate a tu imagen constante. El miedo a lo desconocido me emociona igual o más que a los hombres del Renacimiento. El futuro me ronda en la cabeza de manera absolutamente positiva hasta parezco sorprenderme de lo maravilloso que es tirar casi todo por la borda y cambiar de rumbo. Lo que tenía por perder ya lo he perdido. Y lo que tenía por ganar… aún me quedan algunas fichas en la mano. Será cuestión de apostarlas.

Si se lo están preguntando: sí, volví a hablar con mi (ahora) ex. Y esta vez fue terrible. Ufffff….

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15 Respuestas a “Dos pasos atrás…

  1. mmm… no tengo ningún comentario a la altura

    pero es un vicio leerte y firmarte 🙂

  2. Voy a caer en el lugar de siempre, te habrás dado cuenta (leyendo mi blog es tan obvio) que corté una relación de dos años (la mejor que tuve) de un día para otro y me dejó en una situación parecida, sólo que sin ganas de hacer estudios conociendo gente todo el tiempo, no lo tolero.

    Tus palabras me gustaron, siendo honestos, gustar es poco, con mayor o menor distinción de términos, me sentí (sí, la autoreferencialidad de siempre) muy representado, no puedo evitarlo, con la única diferencia que yo jamás sentí amor, sí algo parecido pero no amor. También es cierto que todo eso que te une a la par te aleja y decís, ¿qué vi en éste ser que hoy me parece tan estúpido? La pregunta retórica del día, volveré a leerlo más tranquilo por la tarde.

    (Esto sí se nota que no es parte del guión)

  3. Estoy con T hiago, me gustaron tus palabras, y también de acuerdo con la identificación (y me tomo el atrevimiento de la autorreferencialidad cuando digo que esto que escribiste lo podría haber escrito yo). Está bueno, creo que es la primera vez que leo un texto tuyo que deja un poco de lado el enojo y te pone vulnerable, y deja en evidencia la tristeza. Como dice Thiago (aunque creo que en cierta manera vos también bocetás algo parecido) yo tuve relaciones, pero nunca amor. Sólo la ilusión del amor. Finalmente uno mantiene vínculos porque es agradable sentirse como embriagados. Amar al amor le llamo. Y como vos también abrí los ojos hace poco, y corté una relación también, porque llevarse bien con alguien sólo hace que la ilusión se profundice. Pero nunca deja de ser eso, una ilusión. Me aterra despertarme un día cuando sea viejo y me de cuenta que mi vida estuvo plagado de amores ilusos y ningún sentimiento verdadero.

  4. Voy a enumerar cosas que se me cruzaron por la mente mientras leía:

    1) Tristeza nao tem fiiiiim, Felicidade Siiiiim
    2) Espada del Augurio permiteme ver mas allá de lo evidente

    Siempre que escribís algo así de sentido yo te tiro alguna perorata sobre tu escritura y esas lamidas escrotales varias. Esta vez no lo voy a hacer.
    Como ya has visto pasado el tiempo, intento tomarme mi tiempo para responder a tus escritos. Dar una respuesta que sume a lo que compartís y no que simplemente relate mi fanatismo (por eso en momentos de poco tiempo me excusaba por no poder responder bien).

    Y entonces, Torlovsky, esta vez mi comentario espera respuesta:

    Me pregunto a veces, por que es que nos hacen falta tan desesperadamente las palabras que definan nuestros conflictos y los lleven a un “plano” de realidad mental vislumbrable?

    Realmente necesitamos digerir las relaciones como desde un esquema ordenado en palabras que desconcentren lo que sentimos?

    Ultimamente pase por un enamoramiento fallido, y la verdad que no me gusta nada compartir mi experiencia como ejemplo, pero lo voy a hacer igual (por que este post me movió algo en las neuronas).
    Me enamoré de una persona que claramente no era una persona de la cual debería enamorarme (opuesta sentimental). Vamos a resumir (el post se me alargo mucho!)

    Razón de enamoramiento:
    1) Sincronisidad imaginativa
    2) Poder contenerlo y ayudarlo.
    3) Excelente quimica sexual

    Esta mas o menos en orden de importancia calculo.

    Pero bueno, la cosa no resulto y tuve que aceptar que mi amor hacia el es algo que puedo expresar desde la mas sincera amistad. Tuve que pensar un millón de diálogos internos para descubrir esto.

    Y me perdi un poco, y seguro no va a ser sencillo leer esto.
    Pero por que hace falta tantas palabras en la cabeza de uno? Es cuestión de convencerse ?

    a veces le temo a la esquizofrenia.

  5. Juanjo, por primera vez desde que te leo, siento que tiraste sobre la mesa, tu corazón, que te lo arrancaste y lo dejaste ahí en la mesa para diseccionarlo y estudiarlo. Sacaste todo afuera, te sentaste, lo miraste, lo analisaste, revolviste un poco y luego, como pudiste lo metiste adentro de nuevo. Por primera vez te siento en carne viva.
    Todos, creo y es sólo una opinión que no deseo generalizar, sufrimos el síndrome de la madre, esa desesperación por abrigar, dar consuelo, contener.
    Alguien dijo que el motivo que cuesta tanto terminar una relación, es el darse cuenta que al finalizar, esa persona sale atomaticamente de tu vida y saber que eso va a pasar a veces asusta y por eso seguimos con relaciones que no nos llevan a nada, sólo por no querer dejar ir a alguien.
    Yo apuesto a tus fichas también, no te preocupes si todavía no sale el sol y llueve, el agua es vida y el jardín florecerá.
    Te quiero nene. UN beso (soy muy ñoña, perdón)

  6. Estoy con Diego, por fin algo off guión, acá te conocí por fin y me gusta lo que leí. No podía dejar de marcarlo, no quiero caer en lo que Bestiaria marca como el lector molesto (yo por algo saqué los comments je), pero fue algo muy lindo de leer, sentí como bien dijo Diego que podría haberlo escrito yo, me reconocí en tus palabras, fue difícil no verse reflejado.

    Difiero en que yo sí amé, no me amaron, la segunda, me amaron y no amé, la tercera será la vencida espero.

  7. amigo querido, hace mucho que no te comentaba, pero esto que escribiste me toco mucho y muy hondo, y lo que dice Thiago también. Hoy estoy viviendo una relación plena y feliz, con un hombre bueno, pero antes de el, tuve una historia que en ese momento para mi era de amor, hoy viendolo a la distancia, es de horror. Me costo rios de lágrimas ese final, que pude marcar yo, y que fue mi mayor sacrificio en ese momento, hoy lo veo como lo mas sensato que pude hacer en mi puta vida.
    Una vez le dije a una amiga, en un arrebato de pelotudez extrema, ay, por el fulano P….., yo daria mi sangre y mi vida, y ella me dijo sos una imbecil, no des la vida ni la sangre por nadie, en ese momento, ante tamaña incomprensión me ofendi mucho, hoy se lo agradezco infinitamente.Hoy vivo feliz, lejos de ese vampiro emocional que fue mi amante, y aprendi que no lo necesito, no lo amo, y tengo mis serias dudas de mi salud mental en aquel momento. Lo volvi a ver en una oportunidad, y me di cuenta de que si alguna vez lo amé, ese amor murio victima de una gangrena podrida. causada por su locura y egocentrismo, y mi afán de complacerlo, y mi negativa a abrir los ojos y ver la realidad. Un beso muy grande Juanjo.

  8. Torlo! esto se está convirtiendo en una novela rosa!!! y lo peor es q a tu lectores les encanta!!!!!!!!! por favor reencauza antes q andrea del boca derrame lágrimas sobre el hombro de gustavo bermudez!!!! que vuelva JJ!!!!!!!!!!!!

  9. pienso lo mismo que luiggy.
    será que dandole vueltas y poniendole palabras intentamos convencernos de algo?
    y de qué?

    ldjfnbldnfvlsknv
    hoy me siento derrotada.

  10. Torlo basta de shanto que sha gasté mis carilinas perfumadas!!! Por supuesto adhiero al comentario de Milena, quizá porque yo conozco tu profundidad y esas cosas son íntimas y definitivamente le dan otra onda al blog .
    Lueege: necesitamos poner palabras, porque occidente encerró la vida en la carcel del concepto. Así vamos… Mejor dejar fluir los sentires, como esa flor de loto que crece en medio de la mierda, sin explicaciones….

  11. voy con la tortakemada, amigo. ya leímos esto, y sabemos el bajón que te comiste con tu (ahora) ex.
    ahora, este blog no está para que nos tires tu corazón, sino para que nos tires tu cama.
    la gente quiere saber cómo siguen tus cojatas y tu casting-sábana jj, ponete las pilas y largá los sentimentalismos!

  12. aaahhh… ésto era tipo delivery y no me avisaron?!

  13. ay Torlo, me encanta cuando te ponés ácido jaaaa….” Te quiero así rebelde y angelical… Así azúcar pimienta y sal” chan chan

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