I am Sam

Recién hoy puedo sentarme a relatar el fin de semana. Además de la falta de tiempo (nunca creí que esa frase trillada de “estoy tapado de trabajo” me iba a corresponder) creo que la excusa principal es que recién hoy estoy asimilando todo lo sucedido.
De manera muy positivista, ordenaremos los hechos (sociales, tomados como “cosa”) (¡y qué pedazo de cosas!) para entender mi devenir de una especie de Carrie Bradshaw a la putísima Samantha Jones.
Viernes 12: “el champan las pone mimosas”
El plan era el siguiente: ante la negativa de Inés a concurrir al cumpleaños de nuestra ex compañera de secundaria (“la Turca”) y mi imposibilidad por no haberme llevado bien con ella en 5 años, la idea fue sumarnos al último escalafón del festejo, que era ir a bailar a cierto boliche gay con nombre de continente en el cual habría canilla libre de lo que se te ocurra toda la noche y un supuesto show sorpresa.
Salvo por el pequeño detalle que tal show nunca existió (en realidad el espectáculo eran las tres ex bailarinas de Ricky Maravilla, lo cual equivale a tres monos capuchinos con tetas y pelucas) la canilla libre era una realidad. Y allí estábamos, Inés, Nacho y nuestra ex compañera Angie (una de las pocas copadas que da gusto volver a encontrarse) (en realidad nos da gusto porque reniega de su vida de casada y con hijos) ingiriendo alcohol (más exactamente: champagne berreta) como sedientos desesperados en ese Sahara de homosexuales semidesnudos y de pelos extremadamente planchados.
Todo era jolgorio. La noche era extremadamente festiva hasta que recibí señales de quién menos quería recibir. Y como han venido sucediendo las cosas, ese “quien” se encontraba con todo el derecho de arruinarme la noche. Mi (ahora) ex empezó a hacer el trabajo sucio de manera lamentable: por mensaje de texto. Y yo, como siempre, me empecé a marear. Sentía que me llovían sintagmas que formaban mensajes invitándome a retirarme y salir corriendo del lugar. Sentía que flotaba en el aire viciado, colgado de las burbujas del champagne barato y cualquier poción mágica que me pusieran en las manos. Todo ello (excusémonos) me empujó hacia la puerta de salida. Y así como así estaba caminando en la calle. Borracho. Medio drogado. Patético.
Lo que sigue se resume así:
1) mensaje de mi (ahora) ex diciendo que había llegado a la casa de mi vieja y se iba a dormir
2) llamada mía, estúpidamente violenta, pateando una pared y preguntando a los gritos por qué se empeñaba en cagarme la noche para terminar en la nada misma.
3) yo subiéndome a un taxi.

Yo cayendo en sus brazos.

Yo pasado confesando un amor que nunca se me fue.

Yo pidiendo la lógica del engaño.

Yo intentando entender otra vez qué hice mal para que busque cosas fuera de mí.

Yo mostrando ese lado patético que solo él ha visto.

Yo pidiendo que me amen.

Total que terminamos desayunando pacíficamente en un café de Palermo, reprochándonos lo mismo de siempre, hablando de los amores frustrados, de nuestra imposibilidad como pareja y las dificultades para con los nuevos personajes que aparecen en el plano amoroso/erótico.
Volví a casa a las 10:30. Con alegría y tristeza. Y con el dolor de cabeza correspondiente. No tanto por el alcohol, sino por la frase que resonaba como una pelota de ping pong (más bien una de basquet): “extraño demasiado algo, y no sé qué es”.

Anuncios

8 Respuestas a “I am Sam

  1. Creo que puedo ayudarte en esta, tal vez, extrañas/añoras estar bien con alguien, la convivencia, el día a día, es desgastante conocer a todos los losers que ya has visto.

    ¿Estoy alejado de la realidad? (En mi mente lo que vos hiciste lo repetí 18 veces, por suerte soy abstemio, sino…)

  2. Estoy con Thiago, casi como de costumbre. Y además yo sigo diciendo a cualquiera que se me cruce, y por experiencia, cuidado con eso de embriagarse en la relación más que en la persona. Impide a la gente ser feliz.

    Lo que estás escribiendo es bastante parecido al texto de hace unas semanas, está bueno que te abras un poco del resentimiento y empieces a mostrarte. La vulnerabilidad hace a la gente más atractiva, más humana.

  3. es la nueva moda en el blog tirar un “estoy con Tal”
    pero posta que los chicos tienen razon.
    a muchos nos ha pasado, y de hecho mi mejor amigo está pasando por esa situación de “extraño estar de novio”.. es como que no extrañas estar de novio con Cacho, sino la relación que tenías con Cacho.
    Igual quienes somos nosotros para decirte lo que sentís?
    Sólo es como una pista, para ver si va por ese lado.
    Yo calculo q es así, pero de nuevo, quién soy yo para decirte lo que sentís?
    Te mando un besi, no te quemes la cabeza (L)

    Simo.-

  4. Y, sólo para que quede registrado, yo también lo extraño (estar de novio).

  5. me suena conocida la cuestion…. Analiza, pensa, charlen… reencuentrense si es posible, pero desde otro lado… hace lo que se te cante el orto en realidad

  6. Juanjo corazón, ¿estás anclado? Fijate porque si el barco se hunde, vos te hundís con él. Besitos y como decía mi vieja “hacé de tu culo un pito”. Besitos.

  7. Dado que estamos todos aglutinados, aclaro, también extraño estar bien con alguien como lo estaba con N.

  8. Dado que estamos todos aglutinados, aclaro, también extraño estar bien con alguien como lo estaba con N.

    Pero ya pasará, espero. O Vendrá alguien mejor, lo que suceda primero.

    (Salió por la mitad el comentario anterior, no sé qué pasó)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s