El Sr. Rivotril

Sábado 13: Borderline…
La noche del sábado venía pesadamente triste. En casa estábamos todos con cierta tranquilidad (bah, Max y yo) y con un humor bastante extraño. Ni bueno ni malo. Que dictaba no salir, guardarse en casa y no hacer más cagadas. Pero no. Una muy buena noticia irrumpió en la noche: mi hermana en la puerta de casa con un  champagne gritando: “NOS VAMOS A DIVORCIAR!”. Un hecho histórico. Maravilloso. Lo cual trajo consigo una bonita cantidad de brindis con (otra vez) contadas botellas de bonito (y caro) champagne.
Me llama Nacho. Propone ir al lugar de siempre (que en breve abandonaré porque me está gustando cada vez menos que el alcohol sea tan pero tan malo y la música la misma de hace tres años). Me cago en todo, la meto a mi hermana en un taxi y salgo borracho al encuentro de Nacho, Ale y… mi simpático (ahora) ex en la puerta. Que casualmente no estaba muy alegre (vaya uno a saber por qué), con lo cual tuvo muy poca tolerancia ante nuestra simpatía y cariño exacerbados (estábamos bastante pesados con Nacho). Cuando lo ví en plan de levante me le acerqué al oído y le dije “hacé lo que quieras lindo, esta noche te vas conmigo”. Error. La broma no causó gracia. Me pegó un empujón bastante (demasiado) violento gritando que dejara de molestarle. Más específicamente: “¡¡¡DEJAME DE ROMPER LOS HUEVOS!!! No lo ví más en toda la noche. ¿Me preocupé? Por supuesto que no. Entendí que era la última vez que nos comportábamos de esa manera en público y quedaba yo expuesto como un pelotudo.
La noche siguió. Y mejoró de una manera fantástica. Aparece un dios extremadamente varonil y sexy, con cara de loco, sexy, a ofrecerme drogas, sexy, con el cual terminé en el baño intentando remontar el estado calamitoso que me estaba provocando el alcohol. Y cuando pensé que el muchacho, sexy, no tenía el menor interés en mí, me sacudió un beso, sexy, de lo más desorientador. ¡Sexy! Para terminar yéndome a su casa, a verle consumir psicofármacos como maní con chocolate y teniendo el mejor sexo en lo que va del año (sin contar a Bruno, claro). Sexy. Pero muy. De esos tipos que los mirás durante toda la visita higiénica y te decís “¡no puedo creer que me estoy comiendo esto!”
Nos pasamos los números. Dudo que lo vuelva a ver. Sexy. Beautiful stranger. Y nunca más me acordé de mi (ahora) ex.

Anuncios

7 Respuestas a “El Sr. Rivotril

  1. que geniaaaaaaaaaal
    me encantan esos que te hacen poner sexy en cada oracion
    me encantan
    Sexy!

  2. Yo hace mucho que no tengo una noche así. ¿Cuándo vamos a bailar?

  3. Bueno Juanjo me re alegro por vos, y te re entiendo, cada noche cuando me acuesto al lado de mi muchacho pienso lo mismo ¿ómo puede ser que yo me esté comiendo este caramelito desde hace cuatro años? jajajaj y no me empacho jajaja Besitos Juanjo, dale duro.

  4. QUE ZARPADO LO DE TU HERMANA!!!!
    Que lindo, que reconfortante. Esperanzador!

    Los Pastipibes suelen tener ese Sexy así empapelado en cada pliegue de los músculos. Muy buena onda. Pero deja de escabiar alcohol malo posta, es un garrón a la existencia.

  5. Es un sabio consejo de parte de Luiggy despues del estado de resaca y anecdota fea con el alcohol que tuvo la semana pasada.
    que sexys los sexys.
    no pude dejar de acordarme todo el tiempo
    estoy re contenta por lo de tu hermana, posta que zarpado lo q le paso jaajja
    a mi me parecen sexys esos que la juegan de rockeros. ya se q son caretas en su mayoria pero son muy loduhgcshjhgyfdisaKHABGFH
    don`t you think so?
    Simo.-

  6. Me encantó lo de tu hermana!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s